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Ingrid Cruz: “Ahora subió de estatus el transformismo, ya no es C3”

El pasado 16 de julio se coronó a Remy Solé, también conocido como Miss Leona, como el mejor transformista de habla hispana en el programa The Switch 2. The Switch Drag Race es el primer programa de la televisión abierta chilena, transmitido por Mega, en donde los competidores son transformistas profesionales y tienen que ser juzgados por sus capacidades de entretener al público, que constan de actuar, bailar, cantar, y otras cualidades. El programa está basado en el internacionalmente reconocido show Rupaul’s Drag Race, el cual ha dado una nueva ventana para la escena drag. The Switch ya cuenta con dos temporadas, y ha sido un éxito en la televisión chilena, marcando en promedio 17 puntos de rating, desde su estreno en octubre del 2015.

Ingrid Cruz, actriz chilena conocida por sus papeles en teleseries como Cerro Alegre, Brujas y Pituca sin lucas; fue parte del jurado del programa, acompañada por Óscar Mediavilla y el transformista Nicole Gaultier. Según Cruz, el programa ha servido para que la sociedad chilena entienda que el transformismo “no es un pelón de cable, sino un arte milenario donde hay que culturizarse y abordarlo con respeto”.

¿Cuál fue el origen de The Switch?

The Switch se mezcló con un programa que presentó la Patricia Maldonado a Mega. Ella fue la que gesto. Presentó un programa de transformistas, donde cantaran y bailaran. Y este proyecto se mezcló con el de The Switch. Ese es el origen.

The Switch le compra la licencia a Rupaul, para tener el respaldo de ciertas pruebas que se hicieron y para darle seriedad. Pero si tu ves The Switch, no tiene nada que ver con Rupaul’s Drag Race.

Y así se creó el primer programa de transformistas, para Chile, Latinoamérica y el mundo, en television abierta. Me pasa que, en redes sociales, me sigue gente de todo el mundo que ve este programa, vía Youtube. Por que no hay mas material.

¿Qué diferencia a The Switch, con otros programas de talentos en la televisión chilena?

Hay que considerar todos los temas, porque uno lo puede abordar de una manera tan solo artística, o ir más profundo, tocando temas sexuales. Son temas demasiado amplios. Por una parte, tu puedes hacer esto solo de canto y de baile, como Rojo o cualquier programa artístico, y que avalo que existan, ya que tienen su espacio en la televisión dedicado a mostrar arte y a incrementar la cantidad de gente que le guste.

Este tipo de programas es super escaso. Solo esta Rupaul, que es el creador de estos realitys de transformistas del mundo, que en general son americanos casi todos. Y The Switch, fue el primer programa en el mundo, en la televisión abierta, de transformistas. No hay otro, porque Rupaul es televisión paga, y siempre estuvo en canales privados.

Él ya lo profesionalizó, se hizo ganar respeto, hizo de Drag Race una profesión. Le dio mucho más valor al transformista afuera.

Desde ahí parte esta transformación que, con The Switch, constaba de hacer notar a los transformistas chilenos de que son artistas, y que se comportaran como artistas, porque no hay escuelas o instituciones donde formarse. Tenías la calle y, en la calle de este país, el lugar más alto era el Circo de Timoteo, un circo de transformistas. Es muy gracioso, yo lo he visto, es de un humor muy grueso y muy burdo.

Entonces, cuando buscaron a los participantes, era super importante que cantaran, que bailaran, que supieran del mundo del transformismo a nivel mundial, que supieran lo que era un lip sync. Esto ya que para varios transformistas su fuerte es el lip sync, o el performance, el baile, el canto, el make up, la comedia. Entonces era súper importante de que tuvieran claro el suyo. Para mi lo valioso de The Switch fue eso. Había que decirle a los participantes que buscaran en Youtube a distintos transformistas internacionales, como la Divine o a Laganja Estranja. Así empezaban a tener referentes y a entender de que no era un pelón de cable, sino un arte milenario donde hay que culturizarse y abordarlo con respeto.

¿Cómo terminaste de jurado en el programa? ¿Te llamaron, o participaste en la creación del proyecto?

Me llamaron como actriz. Como era parte de Mega, les parecía un personaje atractivo para estar sentada ahí. Ellos no sabían mi vínculo personal con el transformismo. Pensaron que yo no sabía mucho del tema, pero a mi personalmente siempre me ha gustado el mundo drag. Yo ya me habia visto 8 temporadas de Rupaul’s Drag Race, y yo les empecé a explicar el nexo que tenía yo, como actriz, al mundo drag, que es la base del teatro.

La base del teatro universal es transformista. Cuando empecé a darle información a productores, que muchos eran nuevos en el tema, pude darles yo mi visión. Explicarles de dónde viene la palabra drag, de donde venia el nexo que yo tenia como actriz y la pasión de eso, empezar a hablarles de donde venían mis clases de teatro universal: los griegos, los romanos, los egipcios, los chinos, los japoneses, los ingleses, etc. Es muy fuerte que como origen, todas las culturas no permitieran a las mujeres pisar el escenario. Todas. Hasta decian que cuando empiezan las primeras representaciones, las mujeres no tenían la honra ni la pureza para pisar un escenario. Entonces, todos eran hombres disfrazados de mujeres.

Y ahí es cuando le empiezas a hablar a un productor que claramente aborda este programa desde el espectáculo solamente, y desde las bases que tienen en Chile sobre el transformismo. Acepte con una condición: que me dejaran ser coach, además de jurado. Si no, no me interesaba. Quería formar parte del proceso artístico del drag, hablándote de la primera temporada, donde eran puros chilenos.

Luche y luche, hasta que me dejaron ser coach de actuación, participando del proceso creativo con ellos, y además jurado de las galas.

Aparte de entretener, ¿qué labor cumplen los transformistas?

Lo mismo que hago yo no más, como actriz. Lo mismo que hace un payaso, lo mismo que hace un músico.  Primero, ¿qué cumplen? Entretener. Eso es el primer objetivo de cualquier arte finalmente. Después, ¿qué aporta? Culturalmente, socialmente, un punto de vista, un punto drástico.

Drag viene de dress as a girl. Eso lo ponía Shakespeare en sus obras, para explicar que el personaje que describia era el hombre vestido de mujer. Después, cuando vino la revolución en los años 70, ahí empezó en Londres el concepto drag queen, que viene con una visión mucho más ácida. Por eso cuando tu miras a un transformista y a un drag queen, son muy distintos. Hay una diferencia. El drag queen es mucho más europeo, y parte de una manera contestataria. Lo que hace el drag queen es exacerbar a la mujer, y hacer una crítica social. Eso es el drag. El transformista se transforma de hombre a mujer, o de mujer a hombre, para expresar su arte, que muchas veces la gente los confundía con los travesti, que son el mismo concepto.

Los actores somos travestis emocionales, ya que cambiamos y mutamos nuestras emociones. Hay toda una teoría de actuación, por eso te digo que la actuación va ligada al transformismo, al transformarse, al estar al servicio de algo más. Entonces, desde ahí pude gozar más con los transformistas. A mi me encantan.

¿Cómo fue la reacción, del público chileno, al ver un programa así en el Mega?

Todavía causa mucho impacto. Hay gente con mucho tiempo para escribir cartas, pidiendo que lo bajen, diciendo que les estamos enseñando a los niños a vestirse como mujer. Es una gran apuesta.

Cuando salió al aire, sabiamos que habian muchos detractores, pero lo mas lindo fue que tuvimos mucha gente a favor. La primera temporada, que fueron más de trece capítulos, tuvimos un promedio de 17 puntos de rating, que es mucho en televisión en el horario post prime, ya que siempre fuimos post.

El mayor ejemplo que doy siempre es que, cuando grababamos el programa, el canal se estaba construyendo, por lo que había harto maestro, más de 100 personas en obra. Un dia un maestro me grita desde un andamio: ¡Estoy enojado con usted! Le quedo mirando, preguntándole que hice, y baja alegándome de porque había echado a la Laura Bell, uno de los participantes del programa. Entonces empecé a disculparme diciendo que todos los capitulos se tiene que ir alguien, y ella no estaba creciendo en comparación con las otras drag queens. Y me decía que le encantaba como cantaba, y que como la había echado. Ahí fue cuando me dije a mi misma: si eso no es un avance de sociedad, ¿qué es? Que el maestro que antes, prejuiciosamente uno decía, era el que te gritaba “mijita rica” de arriba, hoy en dia se baja y no me dice nada para denostar el programa donde yo trabajo, sino al contrario, me alega de porque saque a la drag queen que lo entretenía en su casa; ahí me di cuenta de que le quite un prejuicio de su cabeza. Hoy en día puede haber un programa de hombres, caracterizados de mujer, que entretiene a la gente en su casa.

Yo voy un paso más adelante pensado que, además de entretener, ser un transformista es el manso trabajo. Después empiezas a ver eso, al principio te entretienes no más. Te das cuenta de que él está trucado, tiene los testículos hacia arriba, el pene doblado, fajada la cintura con masking tape, y después con corset de fierro que dejan llagas. Dependiendo de la ropa que usen, usan cierta cantidad de panties. En el programa vi una vez a alguien que se puso siete pares de panties para contornear las piernas.

Entonces, si piensas en todo estos detalles, agregando que, por tener el pene doblado y apretado por todos los pares de panties, dejan de segregar sangre y a la hora o dos horas se empiezan a desmayar, que tienen que usar vestidos que suelen ser bastante pesados, deben usar tacones que generalmente son de más de 14 centímetros, uñas postizas, maquillaje super exacerbado, pestañas postizas, y pelucas que pesan uno o dos kilos. Y a esto, uno le pide que entretenga, que baile, o que cante.

¿Qué enseñanza dejó The Switch?

The Switch ayudó mucho al espectáculo drag nacional, a levantarlo y darle mayor calidad.

Después, haces que un país, que era principalmente homofóbico y machista, tenga un programa de transformistas a las 11.30 de la noche, que la gente se queda despierta esperándolo para entretenerse, ya que son muy entretenidos. Muchos de ellos trabajan el humor, otros trabajan el canto, otros el baile, otros el lip sync. Entonces, la gente se va nutriendo de esta cultura, pero de forma entretenida. Es divertido cómo llega el programa a la audiencia, a distintas edades. Se está cambiando la mentalidad nacional, se está hablando de algo que antes no se hablaba. Ahora subió de estatus el transformismo, ya no es C3. Antes era solo del timoteo, ordinario. Pero finalmente, gracias a transformistas como la Katiuska Molotov o la Maureen Junott, que son de las más grandes, existe lo que hoy tenemos en la escena transformista.

Ahora que el show a puesto en boga el tema de los transformistas a nivel nacional, ¿que nos falta como país para llegar a la percepción ideal de la escena drag?

Que hubiesen más plazas para que pudiesen mostrar su arte, no solo la discoteque gay. Que ocurriesen en los casinos, por ejemplo. Pero también, hoy en día, después del choque de The Switch 2, Espacio Belloni ha estado contratando a los artistas del programa, sobre todo los que cantan, por shows de larga duración. Ahí va subiendo el nivel, porque ahí no solo es gay. Es cosa de ampliar la cabeza, y que la gente tenga el interés de verlo.

¿Cuál es el siguiente paso para los transformistas?

Espacios hay miles, la cosa es que se los den. Lo principal es la inclusión, que va creando nuevos puestos de trabajo.

¿Qué le aporta The Switch a la sociedad chilena?

Entretención, primero que todo. Mirar la televisión sin prejuicios, sentarse y gozar un espectáculo sin pensar si es un hombre o una mujer. Si tienen la capacidad de, después, hacer esa definición acerca de que si es hombre o mujer, admirar ese trabajo y apreciar todo el esfuerzo que conlleva. Mirar, y disfrutar. Abrir la cabeza y quitarse los prejuicios. Darse cuenta de que todos somos seres humanos iguales, y que el arte es arte, da lo mismo como estés vestido. Y eso en Chile es super dificil de ver. El drag siempre estaba ligado al “maricon”, a la ofensa, a la connotación. Entonces, ya quitar eso, y dejar de ver a ese “maricon”, y quitarle ese prejuicio, esa ofensa, y solo ver el espectáculo para entretenerte; eso es maravilloso. Dejar de ofenderse y disfrutar. La gente ya sabe que es un transformista, y no lo califica de manera peyorativa, como el travesti de San Camilo, sino como un artista que está haciendo un show de calidad para la televisión abierta.

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