Por Javiera Morales S.

A todas las que cedimos

Cuando era chica, creía que el machismo era lo correcto. Que quien te quiere te aporrea, que mientras más te celan, más te quieren. Pero supongo que no era la única. Las conductas no viene con uno, uno las va adquiriendo. No se nace machista, se hace. Y entonces, culpo a lo que nos haya hecho creer que las mujeres somos débiles y que la única manera de sobrevivir, es que un hombre venga a salvarnos: los cuentos. Estos nos han educado que para tener un final feliz, hay que tener a un príncipe azul.

Y entonces, para que se dieran cuenta que las cosas no son así, partiría removiendo la comodidad y facilidad de esas historias. Cambiaría los cuentos, aclarando que a Bella Durmiente, el príncipe que la fue a buscar y que le dio un beso de amor verdadero mientras estaba inconsciente, es violador. Porque no está bien que la bese, ni que la toque si ella no lo quiso. Que hay que denunciar y que todas juntas vamos a denunciarlo también, porque si nos tocan a una, nos tocan a todas.

Nos haría entender que la Bruja Malvada no es nada más que otra víctima del patriarcado, en donde se supone que las mujeres competimos entre nosotras mismas, y que gana la que es más bonita, la que más se acerca a los estereotipos de bellezas. Y nos diría, que somos todas igual de hermosas como los pétalos de una flor y fuertes como sus raíces, que la de al lado es tu amiga y no tu enemiga, y que cuando estamos juntas, somos invencibles.

Contaría entonces, que Pocahontas se enamoró de un ladrón que vino a robar las tierras sagradas de su pueblo. Y que ante eso, estamos acá todas, para luchar contra él, proteger nuestras tierras y a nosotras mismas, porque ni las mujeres ni las tierras son territorio de conquista. Que quien te quiere, no te daña, no te roba y no te quiere colonizar, y entonces nos daríamos que Pocahontas es parte de un amor tóxico, el cual debe dejar aunque le duela. Pero también nos daríamos cuenta, que estamos aquí para acompañarnos, que no tenemos que pasar la pena sola, que hemos estado en sus zapatos también, estando más tiempo del que deberíamos haber estado con quien no nos supo querer bien.

Con Cenicienta reconoceríamos las cadenas opresoras que le ha impuesto injustamente la vida y que necesitamos liberarnos de ellas. Así, sabríamos que nos tenemos las unas a las otras, que nos podemos cuidar bien, nos podemos querer bien, y que no necesitamos a un marido solamente para que nos mantenga. Visibilizaríamos, que ella y todas quienes hicieron fila para ver si calzaban en el zapatito de cristal, no tenemos que encajar en ningún lado, y sobretodo, que si tenemos que hacerlo como condicionante para que un hombre las elija, no hay nada que hacer ahí. No necesitamos probarle nada a nadie, y quien nos quiera de verdad, no nos hará hacer fila ni que entremos en un zapato, que por lo demás, es bien incómodo.

Pero a las princesas de hoy, les diría que no tienen que serlo si no quieren. Les diría que tener amigas es demasiado importante, pero por sobretodo que es un acto político, porque nos vamos a meter donde la sociedad nos ha dicho que “la ropa sucia se lava en casa” o que “problemas de dos no son de Dios”. Hay que meterse a rescatar a nuestras amigas, hay que estar atenta donde vemos signos de violencia, donde hay machismo. No hay que seguir normalizando conductas, el feminismo ha venido para educarnos, a todxs.

Hay que mandar a la mierda el diccionario Ladysoft, porque no somos como las mujeres que aparecen en esa publicidad, la cual puede que cause gracia, pero en el fondo no es nada más que el sistema, agrediendo una vez más a la mujeres, las cuales supuestamente cuando dicen que no, es porque están diciendo que sí.

Hemos sido culpables de normalizar mucho y denunciar poco, hemos pasado por alto infinita violencia que hemos sufrido quienes nos han obligado a ceder, en lo social, en lo económico, en lo político, en lo sexual. Nos hemos visto obligadas a ser violentadas para satisfacer deseos de otros, y lo más triste de todo, es que estamos tan inmersas en este sistema machista preponderante que muchas veces tenemos miedo de darnos cuenta, de decirlo, de denunciarlo, porque nos han convencido que cuando decimos que no, es porque queremos decir que sí. Nos han convencido que el violador es el viejo que se esconde a la vuelta de la esquina, pero nadie nos dijo que puede ser tu pololo, tu amigo, o incluso alguien de tu familia. Nos han convencido que la violación solo es cuando hay penetración, pero nadie nos dijo que también lo es cuando te tocan sin que quieras, o cuando te exigen sexualmente cosas con las cuales no te sientes cómoda.

Tenemos que combatir el machismo, y hacerlo entre nosotras. Seamos amigas, aprendamos de la sororidad, dejemos de competir por quién es la más bonita. Dejemos de juzgar a la compañera que no tiene conciencia de género y eduquémonos para que todas aprendamos. Se nos ha criado con miedo y desconfianza, es por eso, que hay que dejar de contar cuentos de princesas, y dejar de formar a las mujeres como vírgenes culposas, responsables de que las violen o las acosen. Y a ellos, hay que enseñarles que hace mucho tiempo, nosotras no necesitamos que alguien nos salven, mucho menos si su concepción de hombre salvador, es un ser dominador de mujeres, en lo público y en lo privado.

1 comment on “¿Qué parte no entendiste?

  1. Muy cierto Javiera, por generaciones hemos crecido con una venda en los ojos haciéndonos creer que somos el sexo débil, pero la experiencia de la vida te va enseñando que no es así, por el contrario, las mujeres somos un pilar muy fuerte y fundamental dentro de tu familia y la sociedad en general. Tenemos que ir tomando y formando conciencia a las generaciones venideras con respecto al tema, lo de la mujer como sexo débil ya no existe. y nunca ha existido, solo ha sido una farsa. Somos mujeres, somos fuertes, somos capaces de decidir y decir “No es no”, somos capaces de sacar una carrera, una familia y muchas veces de trabajar y ganar el sustento dentro de las oportunidades que te dé la vida.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: